En antiguas entradas hemos mencionado como ha incurrido la iglesia en el medioevo, así como, la forma de reaccionar de la iglesia ante las brujas y la magia; ahora pues, entrelazaremos estos conceptos para narrar un poco que pasó en la casa de brujas.

Para comenzar, la iglesia y el clero iniciaron una especie de enfrentamiento – si así podemos llamarlo- contra los magos o cualquier persona que practicara dicho arte, así pues, empieza a juzgarlos por practicar acciones ajenas a la normatividad de la religión. Todo esto, por la presión de perder a sus seguidores ante otra ciencia, perdiendo riquezas. 

Entonces el clero inicia una persecución para toda aquella persona que esté dispuesta a iniciar un estilo de vida diferente al propuesto por la iglesia, es decir, los paganos y/o herejes (brujas, magos, hechiceros, etc); llevándolos a cuartos dispuestos para su castigo. En algunas ocasiones no era necesario tener pruebas ni soportes para defender la acusación de bruja ante la iglesia, la simple acusación de una persona podría condenar al castigo. Por ejemplo, un grupo de personas o incluso una odia decir que cuando la mujer acusada se acerca, sienten presencias negativas, escuchan un sin número de voces malignas; e inmediatamente la acusada será cadtigada sin derecho a reprochar nada por dos razones: es casi imposible negar o comprobar dicha acusación y la segunda razón es simple, las normas de la Inquisición no lo permiten. 

 “Este mecanismo permitió que, por ejemplo, en Alemania se quemasen más de 70.000 mujeres, o 3500 solo en el pueblo Escocés de Prestonpans. No se conoce el número total, pero a lo largo de los siglos es posible que más de un millón de personas hayan sido eliminadas por culpa de la sugestión colectiva.” (Palassezi A.,2008)

Esta etapa quemo mujeres acusadas por producir cambios de clima, mal de ojo, entre muchas otras. Empezó a descender esta práctica a mediados de 1700. 

  
Mujeres condenadas a la hoguera por acciones paganas

Imagen tomada de: arquehistoria.com 

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